Alexander Núñez, ex–Arenito: “Nadie puede negar lo que el Señor ha hecho en mi vida”

  • Para nadie fue indiferente la polémica que protagonizó uno de los rostros más populares del programa Yingo: Alexander Núñez. Conocido en esos años como Arenito, regresó a un programa de farándula para contar su testimonio: que se había convertido en cristiano evangélico, que Dios había sanado sus pasiones desordenadas. Que hoy es otra persona, y que había dejado de ser gay. Hasta cantó una alabanza. Fue suficiente para los activistas homosexuales, que piden ahora censurar opiniones como la suya. Él dice estar más tranquilo.

Por Israel Vilches.

 

– ¿Seguro que este medio es Cristiano?

– Sí, seguro. ¿Por qué?

– Porque las preguntas son igual como… mundanas.

Le había preguntado a Alexander cómo le afectó exponer algo tan personal en el programa Primer Plano de CHV. Tampoco pude dejar de preguntarle cosas como si estaba interesado en regresar a la TV, o qué pensaba de las denuncias al Consejo Nacional de TV a raíz de sus opiniones. Preguntas ¿normales?

Para Alexander Núñez, el otrora chico pokemón que se hizo conocido como Arenito en Yingo, las cosas son muy simples: Arenito quedó atrás, y hoy es una nueva persona. Por eso titubea, pero responde: “Para mi no ha cambiado nada, sigo yendo a la iglesia, sigo en comunión con el Señor, haciendo lo mismo de antes, para mi no cambia”. Ahora se prepara para entrar a estudiar teología en el instituto de su iglesia. Aunque, aclara de plano, no porque quiera ser pastor o busque un ministerio.

– ¿Te sentiste mal en algún momento?

– No… ¿por qué?

– Por las cosas que se dijeron en todas partes…

– Ah sí, se dicen muchas cosas. Ellos lo toman como quieren, porque están cegados. Yo no voy a prestar atención a los comentarios de todo el mundo. Así no se avanza nunca. Yo prefiero enfocarme en lo que el Señor quiere para mi vida, en hacer su voluntad.

En realidad, parece que Alexander también siente un poco de temor. Me pregunta nuevamente si de verdad este es un medio cristiano. Varios periodistas lo trataron de ubicar luego de Primer Plano, y él no quiso. A lo mejor estoy encubierto. Si su pastor no pastor le habla de mi, probablemente nunca hubiera conseguido la entrevista.

– Qué te pasa cuando algunos se sintieron ofendidos por lo que dijiste?

– ¡Ah! a ese lado vas tú. Mi intención, y quedó súper claro, no fue ofender a nadie. Yo conté mi postura, mi testimonio, de lo que el Señor ha hecho en mi vida. Y que las personas en esta condición tienen el camino del Señor Jesús. Y los que quieran seguir viviendo su vida, ahí verán lo que dicen a Dios después. Pero yo el mensaje lo entregué y me quedo más tranquilo. Yo no busqué la TV, la TV me buscó.

– Hubo gente que te acusó de querer ganar pantalla de nuevo.

– No, de verdad no me interesa tener popularidad. De eso el Señor se encarga, él ve a quién usa. Yo no busqué nada, ni menos ser popular con esto.

– Yo me imagino que para ti esto igual trae costos, no debe ser fácil.

– Obviamente que vienen las burlas en el trabajo, pero ¿Sabes qué? No le presto atención ¿Voy a andar como David arrancando?. No es la idea. Llamar la atención es lo que ellos quieren, ellos son agresivos porque de esa manera se defienden.

– ¿Qué piensas de la petición al CNTV para que prohíba opiniones como la tuya?

– El que cree, cree. Pero nadie puede negar lo que el Señor ha hecho en mi vida.

 

Habla su pastor, Carlos Ortega:

“Cuando llegó a la iglesia yo ni siquiera sabía qué era Yingo”

Buscando contactar al ex-Arenito llegué a su pastor. En su conversión, Alexander Nuñez llego a una congregación evangélica de muy bajo perfil en un barrio residencial de Quilpué. Ahí, siendo para los hermanos un joven más, tuvo la libertad de ser el mismo, no la estrella de la farándula que solía ser, y abrir su corazón. “De hecho cuando llegó yo no tenía idea qué era Yingo. Me hablaban de Arenito, tampoco lo conocía”, aclara el pastor Carlos Ortega.

Él confirma que habían buscado a Alexander varias veces para que contara su historia en TV, y lo había rechazado. “Es un tema personal, no me siento preparado para hacerlo público”, le decía a los hermanos. Pero el año pasado entro a estudiar teología en el instituto bíblico de su iglesia, y cuando recibió la invitación a Primer Plano le dijo a su pastor: “Ya estoy en condiciones”. La congregación lo animó a hacerlo, y también su hermana mayor, Karina.

El pastor Ortega explica que después del programa Alexander se sintió decepcionado por “no haber estado a la altura de las circunstancias”, o algo así. “Me faltó palabra, pastor” le dijo el domingo siguiente. “No importa, Dios se glorifica en nuestras debilidades”, respondió su pastor. “Esto es como la historia del ciego Bartimeo: Que como lo hizo, no lo sé. Una cosa yo se, y en esa creo, que yo era ciego y ahora veo”, cuenta a Cosmovisión.

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